Esta mañana hemos enloquecido un poco cuando nos hemos enterado que el próximo 24 de mayo podremos ir al cine a ver Streets of Fire gracias al Phenomena.

Rodada en el 1984, es una de esas películas que no sabes bien por qué, pero que es una de mis preferidas. No es cine de culto, no tiene un guión soberbio ni una trama excepcional. Ahora bien, engancha, de principio a fin. Tiene un magnetismo heredado de la estética del cómic que convence y mucho.

En los años 80, en medio de un panorama de desenfreno y rock & roll, la banda criminal: Los moteros terroristas, capitaneada por el peligroso Raven Shaddock (Willem Dafoe), secuestra a la preciosa cantante de moda Ellen Aim (Diane Lane). La esperanza de ser rescatada de su secuestrador descansa en unos atípicos héroes: el cazafortunas Tom Coddy (Michael Paré) y su ayudante McCoy (Amy Madigan). Ambos contarán con la ayuda del manager de la cantante, Billy Fish (Rick Moranis). Todos juntos se introducirán en un mundo de calles peligrosas, coches rápidos y asesinos por doquier. Todo este argumento se baña de canciones y números músicales, como si de una opera rock se tratase.

Willem Dafoe está soberbio, muy joven, muy perverso, fantástico. Michael Paré, fué uno de mis idolos de la adoslecencia, lástima que su posterior filmografía no haya trascendido, pero en esta película es el heroe ochentero ideal. Diane Lane, de rokera sensual, perfecta. Se notaba que apuntaba maneras y así ha sido. Y Rick Moranis, qué decir de él, fantástico secundario (como siempre).

La Banda Sonora, fantástica, creo que aún hoy, me la sé de memoria. Es rockera, un tanto gótica, brutal. Os dejo video de una de las primeras canciones, y seguramente de las más conocidas. Hoy os dejo con un peliculón, nos vemos el día 24 en el Cine Urgell.