Días lluviosos cómo los de hoy inspiran. Te hacen mirar, más de lo normal, por la ventana y recuerdas que echas de menos tener más tiempo para dedicar-te a “tus cosas”, o simplemente en el tiempo que hace que no pierdes una mañana en la cama… con un súper desayuno y escuchando esas canciones que requieren momentos de esa índole…

Mi cabeza sigue en modo flow y recapitula el verano, ese que parece que no se acaba de ir, si no fuera por días cómo los de hoy. Pienso en días verdeazules eternos… Llenos de naturaleza, playa y tranquilidad.

Días como lo de hoy recuerdan las ganas que tengo, aunque parezca mentida, de ir a otro Primavera Sound, porque aparte de escuchar lo que me gusta, es el preludio del verano y esa sensación amigos, me encanta. Esto es así.

Os prometo que soy defensora del otoño, es mi estación preferida, esa en la que (para mí) empieza un nuevo año. Pero yo no sé qué pasa este 2014… Será porque el otoño no acaba de llegar  y seguimos dentro de un falso verano: Sin días verdeazules eternos…

Sea como sea, días como los de hoy te dan rienda suelta a pensar… ¿Y sabéis qué me pasa?  Las respuestas vienen en forma de canción. De aquí nuestra playlist de hoy: Where is my mind, un poco gris, un poco melancólica, pero llena de infinito optimismo.

Que tengáis un feliz día gris fantásticos.

Nota: Creo que estoy viviendo una crisis postvacacional tardía.